Entre la variedad de profesiones que se desarrollaron en el siglo pasado, surgió una que a fuerza de constancia, sacrificio y tenacidad se ha abierto puertas. Nos referimos al Disc Jockey o DJ. Aunque den la impresión de estar súper divertidos mezclando sonidos o moviendo de formas extrañas discos de vinilo, el DJ es un profesional de la música. Para convertirse en uno de ellos  se requiere tener claro algunos principios que pueden hacer la diferencia entre ser contratado para una fiesta de adolescentes o para un gran evento.

Para comenzar, un Dj debe tener claro que su trabajo involucra una serie de aspectos que  van más allá de la presentación en público. Debe preparase y para ello ha de saber que, entre otros aspectos ha de: escoger cuidadosamente la música para su audiencia; vivir en constante actualización de la moda musical para desarrollar y variar su repertorio; crear sus propias pistas a fin de resaltar su originalidad; componer de manera adecuada arreglos musicales respetando tiempos, métrica y estilos; convertirse en un experto en las diferentes técnicas de mezclas para usarlas cuando correspondan;  cultivar su oratoria para  animar a su audiencia.

Un DJ ha de poseer un sentido musical desarrollado o capaz de hacerlo así como una verdadera pasión por lo que hace ya que la profesión es demandante e involucra largas jornadas nocturnas.  Por ello, un aspirante a DJ cuidará de su salud. Si se tienen estos requisitos, entonces hay reunir sus instrumentos de trabajo.

Para comenzar, los DJ experimentados recomiendan que se compren equipos de segunda mano. De entrada bastaría con una controladora de marca reconocida, Pioneer, una PC, un micrófono y un excelente par de audífonos. Se puede escatimar en lo demás, pero no en los audífonos ya que de ellos dependerá lo que usted oiga y eso será diferente para cada oído. Está mezclando, no puede haber asincronías.  Con estos pocos elementos y un buen repertorio, ofrézcase a pinchar en cualquier ocasión. El cumpleaños de la tía de la vecina, las fiestas patronales, algún bar que le pague por lo menos el traslado. Usted ha de darse a conocer y hacerlo desde el principio con el nombre que adoptará para toda su carrera.

Ser DJ es, asimismo, saber diferenciarse de los demás, tener su propia manera de vestirse, sus propias frases, algún elemento específico en su manera de mezclar. Apostar por ser DJ puede ser un gran riesgo profesional pero también un gran acierto. Los DJ tienen futuro porque toda la base de la música electrónica los necesita y ese es el gran futuro de la industria musical.