¿Deseas ser entrenador de futbol? ¿Cuántas veces has vivido la pasión por este deporte al punto de vivirlo en el propio terreno de juego, como espectador o jugador?   Para ser entrenador deportivo, lo primero que debes poseer es la pasión; vivir el deporte que deseas entrenar, que el entusiasmo esté en tu sangre y corra por tus venas.  El futbol es un deporte que apasiona a la mayoría seas espectador o jugador.

Llegar a ser entrenador requiere mucho más que la pasión normal por el juego.  Es necesario un coctel de entusiasmo, pasión y preparación.    Preguntas entonces, ¿cómo me preparo?, por supuesto no es recibir un par de lecciones por internet o leer mucho sobre el tema.  Eso es bueno, pero si lo que quieres es llegar a ser un verdadero entrenador de futbol, comienza por prepararte formalmente.  Para ello debes acudir a la Federación de Futbol de tu país  y conocer las diferentes escuelas de entrenamiento existentes.  Escoger de acuerdo al nivel y dedicarte al periodo de preparación tanto física,  como técnica y emocional, según los requerimientos de las categorías; poco a poco y con constancia y persistencia irás avanzando a través de los distintos niveles.

Pero eso no es todo, debes también desarrollar  un conjunto de características distintivas que califican a  un verdadero entrenador.  Estas son:

  • Desarrolla liderazgo: Aglutina, cohesiona, dirige, estimula y exige lo mejor de su grupo, por lo que debes prepararte para ello. Adquiere el carisma necesario para atraer  a la gente hacia él.  Cohesionador y generador de confianza, sin dejar de ser exigente al mismo nivel, buen comunicador.
  • Es planificador: No es asunto de juego y solo pasión; la preparación te provee de herramientas para planificar objetivos y metas a corto, mediano y largo plazo. Se enfoca en los niveles de exigencia para obtener lo máximo de los objetivos  propuestos  y más allá.
  • Persistente y perseverante, decisivo. Educa constantemente sobre el significado e importancia del trabajo en equipo
  • Posee visión global de grupo, conocedor del alma de sus jugadores y del equipo técnico, reforzador de potencialidades y mejora debilidades.
  • Es versátil pero equilibrado, comprensivo pero riguroso.
  • Establece criterios y lineamientos de trabajo, realista. Inyecta la adrenalina requerida en el momento exacto.

Finalmente, se mantiene en constante preparación física y técnica, tomando cursos de actualización para dar un mejor juego.  El entrenador de futbol detenta un  conjunto de elementos físicos, mentales, socio afectivos, técnicos, y tácticos. Constante observación y experiencia son la clave de su éxito: ¡¡¡…Bienvenido Entrenador..!!!